4.- Y… Trichet lo confirmó: “La crisis ya es sistémica”

 

Mil cuatrocientos días después de que estallara la crisis subprime, nuestro presidente del BCE, ha unido recapitalización financiera y crisis sistémica, como el nuevo gran dueto del apocalipsis. ¿Un timonel sin rumbo? ¿Un político-financiero consumiendo sus últimas horas de poder? O simplemente un ser humano desbordado por magnitudes inabarcables para su cerebro educado y formado con patrones monetaristas?. Cada cual que genere su opinión y posición. Hay evidencias incontestables de que se han tomado medidas profundamente desacertadas si ponemos el foco en el mantenimiento del empleo y el crecimiento del consumo. Mantener y subir los tipos ha sido una medida en mi opinión profundamente errónea, para la mayoría de los estados europeos, especialmente los abatidos por la crisis de la deuda, empeorando su acceso al crédito, encareciéndolo y limitando la capacidad de consumo e inversión de particulares y empresas. Impedir una escalada de precios como línea argumental es una falacia y un error que somete a los débiles a un castigo innecesario y totalmente contraproducente. “La economía también sabe de sentimientos, de emociones y de percepciones más allá de las ecuaciones, matrices y tablas que la sustentan.

Mis conclusiones, ya definitivas de la era Trichet son crueles con el personaje, por lo que me limitaré a señalar que a reaccionado tarde, ha alarmado en exceso cuando había que actuar con celo y, finalmente hay reconocido que estamos ante una crisis sistémica. Actuó a la desesperada con la compra de deuda española e italiana, fue rehén de Stark (economista jefe del BCE), hasta que Sarkozy le sugirió que contrabalanceara la estrategia por que la banca francesa empezaba a asustarse de su exposición a la deuda española e italiana. Me imagino que para él será un profundo alivio abandonar la institución, sería interesante conocer sus memorias para valorar mejor sus decisiones más controvertidas. Dinero y filosofías siempre se han llevado mal, pero mal que les pese a los banqueros es la hora de los pensadores, mañana vendrán los constructores de un nuevo escenario internacional.

Mientras tanto pensemos en cómo aligerar el mundo de tanta presión, desesperación y codicia. Visión, innovación y esperanza.

M. GENS 2011