Al principio fue una
revolución silenciosa que se apoderó de Hospitales, colegios , centros
fabriles, hogares digitales de  esa nueva clase de proletariado del
conocimiento que, con su cotidiano quehacer, han convertido en realidad lo que
algunos hasta hace semanas consideraban como un simple sueño de una noche en
New Hampshire.

El elector número 200 de su
colegio electoral, se convertirá en el mes de enero en el próximo presidente de
Estados Unidos. América ha votado con el sentimiento de un mundo deseoso de un
profundo cambio de paradigma que nos hiciera entrar por derecho en el S.XXI.

¿Pero qué significa la
victoria de Obama  para los ciudadanos del mundo?. Todos pueden responder que
una ventana de oportunidad para dar un mensaje de esperanza.

Obama recibe la peor de las
herencias posibles, no merece la pena relatar todo lo que ya sabemos. Sin
embargo, como dije hace meses Obama es el candidato WU WEI, el hombre que
encarna una oportunidad de darle al mundo los cimientos de una nueva
arquitectura, no solo financiera, sino global, porque Obama ha ganado por que
la RED ha jugado con fuerza y determinación la partida del ajedrez distribuido,
a pecho descubierto, poniendo a su rey en el centro del tablero como si de una
locura colectiva se tratará, y mientras lo apedreaban, la tela de araña se
hacía más tupida y sólida hasta que su poder central lo convirtió en un
“roi soleil noir”.

Hoy aparecen en los medios
digitales de todo el mundo cientos de miles de páginas escritas por reconocidas
y no tanto plumas. Todos ensalzan la calidad, la fuerza, la serenidad de un
hombre, que mientras dormía en Harvard, descubrió que el derecho de las gentes
necesitaba de una nueva humanidad, con sentido, dirección y valor de la
justicia en el mundo digital.

Sabemos que Obama necesita
veinte años, para un mandato de cuatro u ocho, según vayan las cosas. El mundo
le ha concedido esta mañana de noviembre el derecho a demostrar: “yes I
can”. Por el bien de todos  que así sea.

© Manuel Gens 2008