Vencido por el sueño y la obligación de madrugar, no he podido asistir al resurgir del Ave Fénix Hillary. Tejas y Ohio le permiten seguir en la carrera Presidencial, con el favorable horizonte de Pensilvania en su retina. Obama en su discurso ha recordado que desea una niña que se sienta orgullosa de ser americana cuando vaya por el mundo. La globalización trae consecuencias tan curiosas como la repetición de ideas, más allá de lo que debería ser un sumatorio de Talentos a lo Penrose. “La mente de la emperador” suelta endorfinas de satisfacción, cuando se abre una nueva ventana de oportunidad.

Sin embargo, me pregunto si el precio que se va a pagar por la demoledora estrategia de las últimas 96 horas no supondrá conceder la victoria al nominado candidato del GOP Mr. Mccain? Su presencia hasta el momento discreta, al tiempo que distante de la vieja guardia del “thing tank GOPIANO” hace que el coste político de la confrontación sin límites entre Google y Microsoft, haya llegado hasta los el “border line” de lo factible en la estrategia de un mismo grupo en lo que a la nominación demócrata se refiere.

Los analistas de la CNN y el partido Demócrata, empiezan a evidenciar la profunda división que asoma en las filas Demócratas haciendo saltar por los aires una aceptación pacífica del resultado por parte de una de las candidaturas antes de la Convención Nacional del próximo Agosto. ¿Se podrán restañar las heridas internas en tan poco tiempo? ¿Estamos asistiendo a la conformación de un tercer partido en Norteamérica centrado a la izquierda al uso Europeo, pero con su propia idiosincrasia, estrategia y bordeando la síntesis de los freeke con la emergente clase vinculada a la sociedad del conocimiento?

Son las seis de la mañana e infinidad de cuestiones merodean en la vigilia de mis neuronas desatadas por la tensión, la incertidumbre y una cierta dosis de pasión recuperada de los 16 años, cuando vincule mis primeros pasos militantes al Partido Demócrata, que ilustres liberales españoles crearon en España y Galicia. Suena el despertador y la ducha aguarda dar vida a la monotonía de un día suspendido en el limbo del futuro, teñido de disputas por un poder que trasciende a Tejas, Ohio, Rhode Island, Vermont…. El frío latigazo del agua me sugiere una idea algo novedosa para encauzar la situación.

Hillary y Obama, deben “salvar la subitaneidad del tránsito” acertada expresión de Mirabeau en su obra “El Político” o como Fitche fue capaz de buscar sentimientos a la frustración de Alemania y darle sentido nacional a los nuevos desafíos históricos.

La Vicepresidencia de los Estados Unidos bajo una hipotética gestión Demócrata tiene que asumir un sentido histórico de liderazgo de la complejidad, quiero decir con esto que, la aceptación de una posible bicefalia para salvar los muebles en Noviembre debería comportar la cesión directa de competencias en materia de creación de la Sociedad Global, en lo relativo a sociedad del conocimiento, seguridad y libertad en el ámbito de lo digital, movimientos de capitales digitales y planificación del modelo de integración de las políticas de inteligencia basadas en la cooperación con China, India y la Federación Rusa sobre un “nuevo paradigma conceptual, aquel que defino como “posibilismo en transición” o con mayor claridad “ fijar un marco coherente de cooperación en las condiciones básicas de articulación, funcionamiento y desarrollo de los “hechos digitales, feitos dixitaís, digital facts”.

Los únicos equivocados en esta hora de grandes cambios históricos son aquellos que pugnan por que todo siga igual, cuando el reloj que usamos ya no nos sirve como referencia para medir la hora, el momento y la oportunidad de nuestro viaje al mañana.

Arthur C. Clark, una de las mentes más brillantes del Siglo XX lo expresa con ¿meridiana claridad? En su obra 2001 una odisea en el espacio. Lo único que cambia es que primero tenemos que darle sentido al monolito digital, para impulsar nuestra aventura Más allá de las estrellas.

© Manuel Gens 2008